


La venta de pan: un trabajo en familia.
En el barrio Virgen del Valle, ubicado en detrás del polideportivo sur sobre la nueva calle que se esta urbanizando y por donde antes pasaba las vías del ferrocarril vive María Suárez con su marido Jorge y sus 4 hijos. Oriundos de la provincia de Córdoba, María reside en Catamarca desde hace tres años alquilando en una vivienda de humilde. Que tiene un patio con una viña y plantas de limón y mandarinas. María todos los días, de lunes a lunes elabora el pan, trabajando en forma conjunta, Nicolás se encarga de comprar los ingredientes como la levadura y la grasa para la armar la masa de pan. La venta de pan es su único ingreso en el hogar de la familia de María. Es por ello que todos los días tiene que salir a la calle a ganarse el mango para poder sobrevivir. Por la tarde Jorge es el encargado de la venta del pan en su puesto que se encuentra sobre la vereda del polideportivo sur justo en avenida Hipólito Irigoyen. Allí tiene su paraje donde además de vender pan casero, ofrecen pan cacho, rosquetes, semitas, y los domingos le agregan la fabricación de empanadillas, alfajores y pastaflora, ya que es cuando mayores ventas alcanzan.
El día miércoles 1º de julio me dirigí hasta su casa, era un día con un sol radiante y un poco fresca. Cuando llegue hasta su domicilio sobre la ventana de su casa estaba un señor que vendía el diario conversando con su marido, en ese mismo instante, Nicolás, el mas grande de sus chicos advierte mi presencia en el lugar, y le dice a María que yo estaba esperando así me atendiera. Jorge me invita a que ingrese a su vivienda. Al entrar al hogar veo que estaban tomando mate y, Maria me invita a que pasara a la cocina en donde ella estaba calentando agua, y en una mesa sobre la cocina el equipo de mate.
Luego me invita a que tome asiento. Estaban escuchando la radio, mientras desayunaban. Azul, una de sus hijas- la otra se llama Luciana, de 1 año- se pasea por la cocina en una bicicleta. Me mira casi fijamente expresando que no me conoce. A mi derecha, sobre un costado, una imagen de la Virgen del Valle y otro San Cayetano están sobre un mueble y un par de velas.
Tomando unos mates María me explica que desde febrero del 2007 realiza cosas para vender y lo primero que vendieron cuando arribaron a la provincia eran alfajores de maicena y pastaflora frente de la plaza que esta situada frente del polideportivo sur.
Un día en la vida de María
María comienza el día siempre desayunando con su familia. Escuchando música y tomando mate. Una ves que terminó de desayunar Nicolás sale en su bicicleta a comprar levadura que María le encargo. En seguida, María se dirige al patio de su casa para comenzar con su actividad del día. Hoy solo habrá para vender rosquetes y pan casero. En la parte de atrás de su vivienda, tiene su taller, de espacio reducido, en donde trabaja todos los días. Antes de comenzar con su trabajo, llega un vecino a instalar la luz en la casa, ya que días atrás había tenido inconvenientes con la dueña del alquiler. Sobre el suelo hay una bolsa de harina de 25 kg. La cual les dura entre 3 y 4 días aproximadamente. Mientras que los días domingos ocupa una bolsa ya que es el día que mayores ventas tienen.
En la imagen se puede apreciar como María elabora la masa del pan. Una vez que ha terminado de amasar el pan y los rosquetes, María los distribuye en diversas bandejas que las utiliza como recipientes. En forma simultánea prepara los dos hornos, que lo calienta con la leña que le compran a un cargador de la zona. Mientras María prepara los hornos para poner a cocinar el pan, Jorge atiende a las nenas.
Mientras se calienta el horno, María nos dice que: “lo que nos hacemos una minipyme”, aquí trabajamos todos, y se beneficia el tipo que le compro la leña, el que me vende la harina, a almacenero donde compro los ingredientes, como la sal, la grasa, la levadura, y si nosotros no vendemos ellos pierden también, recalca.
La venta de pan en la calle
Por la tarde, unas ves cocinadas el pan y los rosquetes, Jorge se prepara para salir a la calle. Cuando llega hasta su puesto de ventas, se dirige hasta el frente en una estación de servicios a buscar su mesita que utiliza para su venta. Mientras se acerca el primero cliente, Jorge apenas termina de despedir a Juan un vecino que todos los días le compra pan, se acerca otro cliente y Lugo otro mas, de este modo, la mesa va quedando descubierta la mesa que estaba completa de pan.
Charlando con Jorge, nos comenta que cuando llego a la ciudad ingreso a trabajar en panadería en donde trabajo durante varios seis meses pero que le ocupaba mucho tiempo, ya que trabaja algunas veces por la noche y la tarde. Y como consecuencia no estaba en su casa, y sus hijos casi no lo veían durante el día. Es por eso que María le propuso que dejara de trabajar en la panadería. Después de cobrar su indemnización, María y Jorge, no sabían que hacer para poder comprar los alimentos y la comida para sus hijos, es por ello que María le dijo a su marido que comenzaría a fabricar alfajores y pastaflora para vender. Entre anécdotas y comentarios jorge nos cuenta: “a mis hijos nunca los vas a ver que les falte algo para comer y con la ropa bien limpia”. Este es el modo en que María junto con su familia se gana todos los días el peso para poder subsistir. Un verdadero emprendimiento familiar.
Sergio Fernández, 4º año de T.S.C.S
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